El sol en su máximo explendor,
eleva sus alas como si fuera un vuelo eterno,
aquel vuelo que deja plumas,
expresando respeto, gran experiencia,
minimalismo hasta el desborde,
dando paso a una lluvia de hormonas,
esperando un nuevo día,
cortejo por doquier,
razas, aspecto ni pensamiento,
se respetan por esta ley,
quería algo distinto,
elevar mis alas sin el sol,
no me importaba que el verano termine,
ni que la puesta de sol determine un adios,
¿Por qué quise esto?
Quería disfrutar de ti, no cualquiera siendo especial,
sin dar tregua a mi corazón y a mi humilde ser.
Nunca calles.
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1 comentario:
El verano se fue ..hoy es otoño.
Y estoy convencida que aún quedan plumas por recorrer, que las puestas de sol siguen siendo dulces. No fue solo de verano. Es otoño y hay cosas que aún no cambian, dime tu, cambia el sentimiento con la estación?
Un abrazo y un favor: Nunca calles :)
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